- ”Simplificar la regulación de los mercados de capitales europeos es imprescindible para su competitiva y la financiación de la economía”.
- “Garantizar que los mercados europeos sean profundos, competitivos y resilientes es una prioridad económica y estratégica para Europa”.
- Europa necesita revisar tanto el marco normativo existente como las futuras reformas, mejorar la transparencia, aplicar la proporcionalidad de manera consistente y modernizar la forma en que se elaboran e implementan las normas”.
- “Simplificar no significa debilitar la regulación; significa contar con reglas más inteligentes, claras y eficaces que salvaguarden la estabilidad al tiempo que impulsan el crecimiento”.
Europa necesita un entorno regulatorio y de supervisión de sus mercados de capitales más claro, proporcionado y adecuado a su propósito central, que es financiar la economía real, para ser más competitiva. Este es el mensaje central que trasladó hoy April Day, directora de Mercados de Capitales de la Asociación de Mercados Financieros en Europa (AFME), durante la inauguración de la 17ª Conferencia Anual sobre los Mercados de Capitales españoles, celebrada hoy en Madrid con la participación de más de 150 miembros de AFME, reguladores, inversores, emisores, agencias de calificación y otras asociaciones del sector.
En su intervención, April Day afirmó que “los mercados operan en un contexto de creciente incertidumbre geopo lítica, condiciones monetarias cambiantes y una mayor exigencia para apoyar la inversión a largo plazo, la innovación y la resiliencia”.
Al mismo tiempo, los responsables políticos se están planteando preguntas fundamentales sobre cómo pueden funcionar mejor los mercados de capitales: cómo canalizar el ahorro hacia la inversión productiva, cómo competir en el escenario global y cómo garantizar que los marcos regulatorios sigan siendo sólidos sin convertirse en un obstáculo para el crecimiento”, señaló.
La directora de Mercados de Capitales de AFME enfatizó que “los mercados de capitales desempeñan un papel central en la respuesta a estos desafíos. Son esenciales para financiar la economía real, apoyar el crecimiento empresarial y facilitar la inversión a largo plazo. Garantizar que estos mercados sigan siendo profundos, competitivos y resilientes no es solo una cuestión financiera, sino una prioridad económica y estratégica”.
Y agregó: “Pero para que los mercados cumplan eficazmente esta función, Europa también necesita un entorno regulatorio y de supervisión más claro, proporcionado y adecuado a su propósito”.
“La simplificación se ha convertido, por tanto, en una cuestión de competitividad. Ya no se trata únicamente de normas individuales, sino del impacto acumulativo de la complejidad y de los requisitos solapados en la capacidad de las empresas para operar a escala”, explicó.
“Europa necesita revisar tanto el marco normativo existente como las futuras reformas, mejorar la transparencia, aplicar la proporcionalidad de manera consistente y modernizar la forma en que se elaboran e implementan las normas”, dijo.
“Simplificar no significa debilitar la regulación; significa contar con reglas más inteligentes, claras y eficaces que salvaguarden la estabilidad al tiempo que impulsan el crecimiento”, resaltó.
“La agenda de hoy refleja estos retos y oportunidades. Desde los debates sobre competitividad y geopo lítica hasta la supervisión y las reformas de los mercados de capitales, los temas que abordaremos forman parte de una misma conversación: cómo Europa construye unos mercados de capitales resilientes, competitivos y capaces de respaldar sus ambiciones económicas a largo plazo”, concluyó.



